viernes, 5 de octubre de 2012
REFORESTACIÓN
Los árboles juegan varios papeles importantes tanto en ecosistemas naturales como en agro ecosistemas, incluyendo: sombra y cortinas rompevientos, movilización y reciclaje de nutrientes particularmente desde capas profundas del suelo, fijación de nitrógeno por especies leguminosas, secuestro de carbono, hábitat para muchas especies de aves, insectos, pequeños mamíferos y plantas epífitas.
La reforestación es implementada donde la cobertura de árboles ha sido reducida por condiciones climáticas o actividades humanas.
La regeneración de la cobertura arbórea induce el mejoramiento de la estructura, la fertilidad y la protección de los suelos y aumenta la disponibilidad de forraje durante la estación seca.
La reforestación puede ser implementada mediante diferentes técnicas con especies nativas o exóticas. La plantación y siembra directa son las más comunes.
La introducción de árboles puede aplicarse siguiendo varios formatos:
a) Lotes de reforestación o parcelas
b) Cercas vivas
c) Cortinas rompevientos.
Entre los impactos medioambientales positivos se puede mencionar:
a) Mejoramiento de la biodiversidad
b) Mejoramiento de la estructura y fertilidad del suelo
c) Mejoramiento de la calidad humana con la disponibilidad de madera para leña, frutos y productos secundarios
d) Mejoramiento de la disponibilidad de alimento para el ganado y del bienestar animal
Entre los impactos medioambientales negativos se puede mencionar:
a) Algunas especies exóticas pueden ser invasoras o grandes consumidoras de agua
b) Las plantaciones de árboles pueden incrementar la presión de las aves sobre las cosechas
c) Las plantaciones de árboles pueden reducir la cobertura de pastos en el caso de altas densidades
miércoles, 26 de septiembre de 2012
AGRICULTURA FAMILIAR
(FAO, 2012)
La agricultura familiar puede llegar a representar más del 80% de las explotaciones agrícolas en América Latina y el Caribe, más del 60% del total de la producción alimentaria y de la superficie agropecuaria, y sobre el 70% del empleo agrícola.
Además de su importancia como proveedor de alimentos para las ciudades, generador de empleo agrícola y fuente de ingresos para los más pobres, la agricultura familiar contribuye al desarrollo equilibrado de los territorios y de las comunidades rurales.
Brasil se destaca por ser uno de los países en América Latina y el Caribe que más ha apoyado a la agricultura familiar. Según el Censo Agropecuario 2006, en Brasil existen más de 4 millones de establecimientos dedicados a la producción agrícola familiar, la cual provee entre el 16% y el 87% del consumo de alimentos en el país.
Los establecimientos agrícolas familiares representan el 84% de los explotaciones agrícolas del país, ocupando un área total de 80,25 millones de hectáreas, el 24% del área total destinada a la agricultura. Además, este sector aporta el 38% del valor bruto de la producción agrícola total: 54 millones de reales en 2006.
Así, en el caso de Brasil la agricultura familiar emplea al 74,4% de la mano de obra disponible para la agricultura, dato que revela la importancia de este sector en la creación de empleo. Los establecimientos agrícolas familiares utilizan en promedio 15,3 personas por cada 100 hectáreas, mientras que en los establecimientos agrícolas no familiares emplean a 1,7 personas cada 100 hectáreas.
En Ecuador, el nivel actual de producción de trigo es insuficiente para cubrir su demanda interna. Dicho consumo es abastecido en un 98 % por trigo importado de Canadá, Estados Unidos y Argentina, lo que representa para Ecuador un gasto aproximado de USD 145 millones de dólares.
Para enfrentar este problema, el Gobierno de Ecuador implementó una estrategia para reactivar este cultivo, con 220 productores familiares involucrados directamente y 1 000 pequeños productores, indirectamente, la cual generó mayores rendimientos del cultivo, mejor precio de comercialización y capacidades fortalecidas de comercialización, negociación y organización.
Gracias a esta iniciativa, se ha podido recuperar una actividad tradicional y cultural en la zona triguera, fomentando el cultivo con un enfoque de cadena agro-productiva y de construcción de capacidades y de organización.
El Plan de Agricultura Familiar se compone de 4 pilares fundamentales que se constituyen en 4 programas: seguridad alimentaria y nutricional; encadenamiento productivo; innovación agropecuaria; y el enlace con la industria y el comercio.
jueves, 13 de septiembre de 2012
NÚMEROS SOBRE EL BOSQUE DE AMÉRICA LATINA
Los bosques primarios de América Latina y el Caribe representan el 75 por ciento del área total de bosque. La región alberga el 57 por ciento de los bosques primarios del mundo, y su mayoría se encuentra en áreas inaccesibles o protegidas. A pesar de ello, se produjo una importante pérdida de bosque primario fuera de las áreas protegidas, sobre todo en América del Sur. Los países del Caribe indicaron que su área de bosque primario se había mantenido estable desde 1990. América Central incrementó su pérdida neta de 54 000 hectáreas anuales en la década 1990-2000 a 74 000 hectáreas anuales entre 2000 y 2010. Los datos recopilados no permitieron realizar un análisis para determinar qué proporción de esta pérdida neta estaba provocada por la deforestación y la conversión a otros usos, frente a la provocada por la puesta en explotación de bosques primarios para la extracción selectiva u otras actividades humanas, por lo que estos bosques pasarían a la categoría de “otros bosques regenerados naturalmente” en el sistema de clasificación de FRA (Evaluación de los recursos forestales mundiales) 2010.
En América Latina y el Caribe, el 14 por ciento del área de bosque se designó principalmente para fines de conservación de la diversidad biológica. Esta área ha aumentado en más de 3 millones de hectáreas al año, o un 4,5 por ciento anual, desde el año 2000; gran parte de este aumento se produjo en América del Sur. Un total del 18 por ciento del área total de bosque de la región se encontraba en áreas protegidas oficialmente designadas.
El área de bosque designada para la protección del suelo y los recursos hídricos representaba el 7 por ciento del área total de bosque de la región, frente al 8 por ciento registrado a nivel mundial. Esta área aumentó ligeramente entre 1990 y 2010; la práctica totalidad de este aumento se produjo en el Caribe. Los países con mayor proporción de área de bosque designada para funciones protectoras fueron, en orden de mayor a menor: Cuba, Chile, Ecuador, Trinidad y Tobago, y Honduras.
(FAO, 2011, Situación de los Bosques del Mundo, Italia)
jueves, 30 de agosto de 2012
LA QUEMA PRESCRITA (Oportuna y controlada)
El impacto del fuego en el medio ambiente muestra que los daños más destacados debido al fuego son la erosión de suelos erodables y en pendientes. El incendio fuera de control y muy caliente destruye el valor de la madera comercial en los bosques, bien sea plantación o bosque natural.
Por otra parte, la quema oportuna y controlada con temperaturas moderadas no afecta el crecimiento de los árboles o de los cultivos establecidos posteriormente, no produce daños al suelo, no contaminan el aire ni afecta a la fauna tanto como se cree popularmente. Las partículas de humo en el aire son necesarias para la formación de las gotas de la lluvia (Darley y otros, 1916), pero la producción de altas concentraciones de partículas de humo en la atmósfera está produciendo el efecto de la condensación de la humedad de las nubes en muchas más partículas resultando en una mayor refacción de la luz solar de las nubes y una reducción en la luz que llega a la superficie de la tierra.
Los incendios arrojan mucho más humo al aire que las quemas controladas bajo condiciones óptimas de quemar. El uso de las quemas controladas para minimizar el riesgo de incendios y/o el área afectada por incendios es un argumento sólido para su uso como método de reducir la cantidad de humo y partículas en el aire.
Las quemas controladas juegan un papel importante para la reducción del peligro de incendios forestales y agrícolas y es el método más económico para el manejo de los mismos. En muchas partes del mundo se ha comprobado que el daño debido a incendios fuera de control aumenta cuando no se practican las quemas controladas. Aunque el peligro de incendios es, más bien, menor en el trópico que en los países de la zona templada, el incendio infrecuente en el trópico puede causar daños muy significativos debido al área afectada durante las sequías y debido a la falta general de la preparación de equipos de control y combate de incendios.
Se ha demostrado que la prohibición de toda clase de quema tiene el efecto contrario al deseado y que de esa forma se aumenta la posibilidad de desastres futuros debidos a los aumentos en el número y la severidad de los incendios forestales. El fuego, debidamente manejado es una herramienta efectiva y benéfica en el campo forestal, en los sistemas agropecuarios y para el medio ambiente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



