Translate

martes, 6 de diciembre de 2011

EL CONOCIMIENTO TRADICIONAL Y EL ACCESO A LOS RECURSOS GENÉTICOS




(FLACSO)
El conocimiento tradicional es un concepto amplio que aglutina el saber, las interacciones culturales, las lenguas, las visiones del mundo y otros aspectos, transmitidos generalmente por vía oral de generación en generación. Hoy en día, en muchos países de América Latina, existe una preocupación social que se manifiesta en la ejecución de proyectos y definición de instrumentos legales para su protección.
La importancia del conocimiento tradicional radica tanto en la identidad cultural que lo genera, como en el conjunto de información que provee en su esfuerzo por alcanzar una mejor y más amplia comprensión de la naturaleza y la sociedad. Se reconoce los esfuerzos de las naciones por proteger los conocimientos tradicionales de sus pueblos. La propuesta consiste en “mirar al pasado y su saber con instrumentos nuevos que nos permitan proteger la autenticidad del conocimiento; la identidad de los titulares de ese saber; la propiedad intelectual de quienes crean el saber; el recurso cultural y natural conexo con el conocimiento tradicional; y, finalmente, compartir el saber ancestral hasta donde los poseedores del conocimiento y las normas nacionales e internacionales lo permitan”.
Es un momento histórico que vive la sociedad y que ha permitido que las voces que reivindican lo originario, lo ancestral y lo tradicional se escuchen cada vez con más fuerza. “El acercamiento a los conocimientos tradicionales ahora es distinto, se debate su validez y su vigencia; la necesidad de que se incluyan en los proyectos de desarrollo, en la ciencia y en las políticas públicas de un país”.
Es indispensable recordar la fuerte relación que existe entre conocimiento y poder, como una razón más para proteger el conocimiento tradicional. “Quienes desarrollaron la ciencia y la tecnología son los creadores de la industria y su dependencia es la que nos somete en la actualidad”.
La protección del conocimiento tradicional es un proceso largo y complejo que constituye un reto para los Estados, pero que es una responsabilidad compartida con todos los actores involucrados. Después de varios años de debates existe finalmente un marco internacional en el Protocolo de Nagoya sobre Acceso a los Recursos Genéticos y Participación Justa y Equitativa en los Beneficios que se deriven de su Utilización, que debe comenzar a implementarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario